David Varona
Fuentes
Lunes 6 de
agosto del 2018.
Quien piense
que Andrés Manuel López Obrador presidente electo de México será un mandatario
amoroso está en un grave error. El tabasqueño tiene un ojo al gato y el otro al
garabato.
El Peje con
un kilometraje muy largo, convertido en un costal de mañas, conoce
perfectamente a todos los políticos con sus respectivos partidos.
Andrés Manuel
va zurciendo invisible.
Y así poco a
poco va soltando los nombres de quienes habrán de acompañarlo, en la cuarta
trasformación de la república. Con un estilo muy personal el futuro presidente,
va enseñando los dientes de la forma en que podrá tranquilizar al país.
