BUENOS DÍAS VERACRUZ
David Varona Fuentes
Lunes 9 de diciembre del 2019.
Y cuando pasa, tampoco pasa nada.
El caso deplorable del doctor Roberto Ramos Alor titular de la secretaría de Salud, en su triste y pobre comparecencia ante el Congreso del Estado, dio a pie de que los señores y señoras legisladoras se le fueran a la yugular y le dijeran hasta de lo que se va a morir.
Ya era del dominio público que el médico sureño protegido por el manto de la impunidad, de la señora Rocío Nahle destacada secretaría de Energía y Minas y fuerte aspirante a la gubernatura del estado para el 2024; era un funcionario de gran influencia.
Llegó a esta secretaría con la aceptación sin chistar, del gobernador Cuitláhuac García Jiménez. Y se convirtió en un funcionario de primer nivel dentro de la administración estatal.
Lejos de los yerros de don Roberto; en política que es la ciencia de las circunstancias, el funcionario de la salud se colocó entre los personajes que mantienen una gran cercanía con las esferas del poder.




