BUENOS DÍAS
VERACRUZ
David Varona
Fuentes
Miércoles 3
de octubre del 2018
Segunda Parte
La fortuna
ilícita de Juan Carlos Molina Palacios no aguanta una investigación de la PGR
mexicana, menos de la DEA y CIA norteamericanas.
Por donde le
busquen su riqueza huele a corrupción, a estiércol, podredumbre, drenaje.
Hasta podrían
procesarlo por desaparición forzada de un humilde campesino que un medio día de
marzo de 2008, durante una gira de trabajo del gobernador Fidel Herrera por
aquella zona, lo acusó ante el mandatario estatal de “comprarle” sus tierras y
no pagarle.
“Molina se
mordió uno y la mitad del otro y aguantó el señalamiento”, cuentan testigos que
escucharon. A los tres días el acusador desapareció, es día que no lo han
vuelto a ver en su poblado y la gente responsabiliza a Molina. Por miedo a
represalias no lo denunciaron.
El rico
hacendado vestido de falso campesino, no tiene cómo justificar el origen de
todos los bienes que ostenta.





